Pablo Künzel Chef

“Una Historia llena de Condimentos”

Hotel Tunquelén, Bariloche (1991 -1993)

Mi primer trabajo oficial como chef fue en Hotel Tunquelén, ubicado sobre el circuito chico de Llao- Llao, Bariloche.
Llegué en noviembre cuando aún el hotel estaba a puertas cerradas y preparándose para la temporada de verano, en esa oportunidad conocí a Ana María Iachetti, una de las dueñas del hotel y responsable.
Recuerdo que me dijo que debía hacer de todo y que si no aprendía allí, no aprendería jamás.

Ana Maria Iachetti y Pablo Künzel

Además , ella cuando estaba se sentía nerviosa o cansada, venía a la cocina, me ayudaba y se desahogaba. Tuvimos una relación espectacular y me enseñó las bases de la cocina Italiana.
Para el día de mi cumpleaños (11/11), me regaló el libro “La cocina Dulce ” de Otilia Kusmin (una biblia de los cocineros) y me dio la sorpesa de que me contrataba por la temporada.

Así fue me quedé esa temporada, debiendo hacer absolutamente todo. ¿Qué es todo? Bueno desde el pan de todos los días, la repostería para cuando los huéspedes volvían de las excursiones y los recibíamos con una mesa dulce, la comida del personal (solamente 40) y fijo tenía a cenar entre 100 y 110 personas que les hacía un meno de tres pasos con tres opciones cambiándolo todo los días durante una semana.

Mesa de desayuno del Hotel Tunquelén con panes artesanales.

Pablo Künzel en plenas tareas culinarias

Luego siguieron las fiestas de Navidad y Año Nuevo donde pude desarrollar toda mi creatividad. Ésta es una de las tareas que más me siguen gustando de trabajar en un hotel y es el preparativo de una cena importante donde puedo desarrollar libremente mi creatividad.







Mesa de Año Nuevo y Navidad

Cocine Truchas ahumadas y al Poché, Ciervo, Hongos patagónicos, jabalí, Mamón, tablas de Queso y Fiambres, Ensaladas, Terrinas y Patés, entre otros.
Y lo más gratificante que recuerdo fue que después de las felicitaciones de mis comensales , me senté en la soledad de la cocina, me saqué los suecos, descorché un Champagne y brindé por mi trabajo y por mi familia que estaba ausente.

Pero las vueltas de la vida hace que tanto sacrificio tenga su recompensa, así como un ángel caído del cielo, apareció un día una periodista gastronómica. A pesar de no conocerla, sabía que era alguien importante porque la dueña del Hotel le tenía muchísimo respeto. La periodista era Elizabeth Checa, que podríamos decir que fue la “que me descubrió” porque a partir de su aparición mi vida cambiaría por completo. Además de una excelente nota, ya publicada en estentrada, me llevó a la expogorumandise en Buenos aires donde concursaría y conocería gente importantísima del medio.

Elizabeth Checa y Pablo Künzel en l hotel Tunquelén

Además Elizabeth escribió una nota en la revista “Sal y Pimienta” y otra en “Cuisine y Vins” alagando mis panes y mi comida. Fue un ángel caido del cielo, una persona maravillosa con una sabiduría gastronómica infinita y una enorme humildad.


Mas información acerca del bello hotel Tunquelén y la revista Cuisine y Vins:

http://www.tunquelen.com/

http://www.cuisine.com.ar/

Noviembre 25, 1991 Publicado por pk2ar | Hoteles, Tunquelén, Bariloche, Argentina | , , , | Aún no hay comentarios